¿Qué es un coche híbrido enchufable?

Un híbrido enchufable, también llamado PHEV, combina un motor de combustión con una batería que puede cargarse conectando el coche a la red eléctrica.

Esto lo diferencia de un híbrido convencional, que no necesita conectarse a un cargador.

Por tanto, si tienes un PHEV puedes instalar un punto de recarga en casa igual que con un coche eléctrico.

La diferencia está en que normalmente tendrás que recuperar menos energía en cada carga.

¿Necesitas un wallbox para cargar un híbrido enchufable?

No siempre.

Si haces pocos kilómetros al día y el coche pasa muchas horas aparcado, una carga lenta puede cubrir tus necesidades.

Eso no significa que cualquier enchufe del garaje sea adecuado para cargar el vehículo de forma habitual.

La instalación eléctrica debe estar preparada para ese uso y disponer de las protecciones correspondientes.

Si estás valorando cargar desde una toma doméstica, puedes consultar nuestra guía sobre cargar un coche eléctrico en un enchufe normal.

¿Cuándo merece la pena instalar un wallbox?

Un wallbox suele tener más sentido cuando utilizas el coche todos los días o quieres reducir el tiempo de carga.

También puede ser interesante si quieres funciones como:

En estos casos, la ventaja no está únicamente en cargar más rápido. También tienes más control sobre la recarga.

¿Qué potencia necesita un híbrido enchufable?

No necesitas elegir automáticamente el cargador más potente.

La velocidad de carga está limitada por la potencia que puede aceptar el propio coche en corriente alterna.

Si tu vehículo admite una potencia determinada, instalar un equipo capaz de entregar mucho más no hará que cargue más rápido.

Por eso conviene comprobar primero las especificaciones del coche y después estudiar qué permite la instalación eléctrica de la vivienda.

Si quieres ver con más detalle las diferencias entre 3,7, 7,4, 11 y 22 kW, puedes consultar nuestra guía sobre qué potencia de cargador necesitas.

¿Cuánto tarda en cargar un híbrido enchufable?

Depende de la energía que necesites recuperar y de la potencia de carga.

Por ejemplo, si necesitas recuperar 10 kWh:

En la práctica hay pérdidas durante la carga y el vehículo puede limitar la potencia en determinados momentos.

La ventaja de un PHEV es que normalmente no necesitas recuperar tanta energía como en un coche eléctrico con una batería mucho mayor.

Por eso una potencia relativamente modesta puede ser suficiente para tener el coche preparado al día siguiente.

¿Puedes usar el mismo wallbox que para un coche eléctrico?

En general, sí.

No necesitas comprar un cargador específico por el hecho de tener un híbrido enchufable.

Lo importante es comprobar:

Esto también permite pensar a medio plazo.

Si dentro de unos años cambias el PHEV por un coche eléctrico, puede tener sentido que la instalación ya esté preparada para unas necesidades mayores.

Si todavía no sabes qué equipo elegir, puedes consultar nuestra guía sobre qué cargador de coche eléctrico elegir para casa.

¿Qué pasa si tienes placas solares?

También puedes utilizar la energía de tus placas solares para cargar un híbrido enchufable.

Si quieres aprovechar excedentes, conviene comprobar antes de comprar el cargador que sea compatible con el sistema de gestión que vas a utilizar.

No todos los equipos ofrecen las mismas posibilidades.

Puedes ampliar esta parte en nuestra guía sobre cómo cargar un coche eléctrico con placas solares.

¿Y si la plaza está en un garaje comunitario?

El proceso es el mismo que para cualquier otro vehículo enchufable.

Hay que estudiar el recorrido de la instalación, el esquema de conexión y la infraestructura existente en el edificio.

También debe realizarse la comunicación correspondiente a la comunidad cuando sea aplicable.

Tenemos una guía específica sobre cómo instalar un cargador en un garaje comunitario.

Entonces, ¿necesitas instalar un cargador?

Depende principalmente del uso que hagas del coche.

Si recorres pocos kilómetros, dispones de muchas horas para cargar y cuentas con una instalación adecuada, una solución de baja potencia puede ser suficiente.

Si cargas a diario, quieres recuperar la batería más rápido o buscas funciones como gestión dinámica, programación o integración solar, un wallbox puede resultar mucho más práctico.

Lo importante es adaptar la instalación a tu coche y a tus necesidades reales.